Los períodos correspondientes a las primeras civilizaciones, a pesar de que cuentan con cantidad suficiente de material de análisis, presentan la dificultad de que el mismo no se encuentra a simple vista y requiere el trabajo de arqueólogos para hallarlo. Los documentos escritos, son un elemento fundamental para el historiador, ya que informan en forma directa sobre los acontecimientos de la época, las costumbres, formas de vida y sentimientos. Como las lenguas antiguas son muy diferentes a las modernas, existen especialistas que se ocupan de comprender el contenido de los documentos hallados, entre ellos se destacan:

• Lingüistas: Se ocupan de estudiar las lenguas antiguas.
• Epigrafistas: Estudian las inscripciones hechas en piedras y construcciones.
• Papirólogos: Estudian las inscripciones hechas en papiros.

El hombre comenzó a vivir en grupos en las márgenes de los ríos, aprovechando sus márgenes formados por tierras aptas para la práctica de la agricultura y la ganadería. La construcción de diques y canales permitió mejorar estas actividades y comenzaron los primeros intentos de comercio y transporte. En estas zonas se construyeron ciudades y templos religiosos. El hombre distribuyó sus tareas y se organizó económica y políticamente. Los pequeños poblados fueron agrupándose hasta formar estados dirigidos por un jefe o rey rodeado por una corte de varios miembros. Cada miembro tenía responsabilidades específicas:

• Representantes ante otras aldeas y ciudades.
• Jefes militares.
• Sacerdotes religiosos.
• Administradores de la economía.

Los lugares donde vivían estas autoridades comenzaron a transformarse en ciudades, mientras el resto de la población continuó viviendo en las aldeas y realizando tareas agrícolas, ganaderas, artesanales e industriales.

Ortografía del griego clásico orthos, recto, derecho, justo, y graphia, escritura es la parte de la gramática normativa que fija las reglas para el uso de las letras y signos de puntuación en la escritura. La ortografía, se basa en la aceptación de una serie de convenciones por parte de una comunidad lingüística con el objeto de mantener la unidad de la lengua escrita. En los países, que poseen Academia de la lengua como es el caso de todos los hispanohablantes, esta es la institución encargada de regular dichas convenciones.

La ortografía es una convención, dado que no siempre hay una correspondencia unívoca entre sonido y grafía. Los criterios para establecer dichas convenciones varían de unas lenguas a otras. En unas ha predominado el criterio fonético para establecer las normas, (es el caso del español). En otras lenguas, en cambio, prevalece el criterio etimológico, como en el caso del inglés y el francés, lo que conlleva una mayor divergencia entre escritura y pronunciación. La ortografía es un aspecto clave en la enseñanza y la estandarización de una lengua, especialmente cuando experimenta una gran dispersión dialectal o cuando apenas posee tradición escrita.

La actual ortografía española empieza a codificarse en el siglo XVIII, con el establecimiento en 1727, de las primeras normas ortográficas por parte de la Real Academia Española al poco tiempo de su fundación. Hasta ese momento las vacilaciones en las grafías eran constantes: unos optaban por soluciones fonéticas, tratando de adecuar su escritura a la pronunciación oral, y otros se decantaban por criterios etimologizantes, manteniendo grafías que carecían de correspondencia en la pronunciación del español de la época. El resultado era una falta de unidad que dificultaba la comprensión.

Actualmente, las 22 academias del español mantienen acuerdos que garantizan la unidad ortográfica. De este modo, la última edición de la Ortografía de la lengua española (1999), se ha elaborado con la colaboración consensuada de todas las academias de América y de Filipinas.

Desde la psicología, Wells, mil novecientos ochenta y seis, explora el concepto de lo escrito e identifica cuatro niveles de uso, que no se deben considerar exactamente funciones en el sentido lingüístico, ejecutivo, funcional, instrumental y epistémico.

1. El más básico, es el ejecutivo, que se refiere al control del código escrito, a la capacidad de codificar y descodificar signos gráficos.

2. El funcional incluye, la comunicación interpersonal y exige el conocimiento de los diferentes contextos, géneros y registros en que se usa la escritura.

3. El instrumental corresponde al uso de la lecto escritura como vehículo para acceder al conocimiento científico y disciplinario.

4. Y el epistémico se refiere al uso más desarrollado cognitivamente, en el que el autor, al escribir, transforma el conocimiento desde su experiencia personal y crea ideas.

La taxonomía de funciones lingüísticas de M.A.K. Halliday (1973), distingue dos categorías en el nivel epistémico; el uso heurístico y e imaginativo. Coulmas (1989), se refiere a esta última función como estética además de incluir otra con la denominación de control social. Después, de estas distinciones, podemos distinguir y clasificar los siguientes tipos de funciones; La primera distinción será entre usos individuales (intrapersonales) o sociales (interpersonales):

Intrapersonales: El autor del escrito y su destinatario son la misma persona. Las principales funciones son:

1. Registrativa: La escritura permite guardar información sin límite de cantidad o duración. Se trata de la función mnemotécnica más básica que utilizamos corrientemente cuando anotamos direcciones y teléfonos, compromisos en agendas o ideas que se nos ocurren en un momento imprevisto. Requiere, dominio del código escrito y su correspondencia con los sonidos.

2. Manipulativa: Al ser bidireccional y planificada, la escritura facilita la re-formulación de los enunciados, según las necesidades y las circunstancias. No siempre reproducimos literalmente lo escuchado, leído, visto o pensado. Escribir permite elaborar la información. Así preparamos el guión de una charla, etc.

3. Epistémica: Subiendo otro peldaño de desarrollo cognitivo, la manipulación de datos permite al autor generar opiniones e ideas que no existían antes de iniciar la actividad escritora. Escribir se convierte en una potente herramienta de creación y aprendizaje de conocimientos nuevos. Todos hemos experimentado, el poder epistémico de la escritura en situaciones cotidianas. Al tener que explicar por carta a un amigo una situación complicada o comprometida.

Interpersonales: el autor escribe para otros: un lector conocido o no, un grupo, una asociación, una comunidad lingüística, etc. La escritura se convierte en un instrumento de actuación social para informar, influir, ordenar, etc. Aquí también distinguimos varias funciones:

1. Comunicativa: la escritura permite interactuar con el prójimo en circunstancias nuevas: en diferentes lugares y tiempos, cuando lo escrito resulta más preciso o cortés. Esta función exige dominar los rasgos discursivos y gramaticales propios de cada género y tipo de texto.

2. Organizativa: desarrolla funciones ordenadoras, certificadoras o administradoras. Lo escrito garantiza derechos y deberes de la ciudadanía, informa al público lector, garantiza derechos al trabajador, etc.

Finalmente la última función que participa de lo usos intrapersonales tanto como de los interpersonales es la estética o lúdica. En cualquier situación, la escritura posee una dimensión placentera o de diversión.

Un sistema de escritura permite la escritura de una lengua. Si se refiere, a una lengua hablada, como es lo normal y corriente, se habla entonces de escritura glottográfica, pero puede tratarse también de una lengua no hablada, en este caso se hablaría de escritura semasiográfica. Los escritos, de las tribus Yukaghir son uno de los ejemplos más conocidos de escritura semasiográfica. Los escritos glottográficos (escritura de lenguas habladas), pueden estar divididos en dos grandes grupos:

1. Las escrituras fonográficas se escribe lo que se dice, es decir los sonidos de una lengua hablada (fonemas). Las escrituras, alfabéticas y/o silábicas pertenecen a este grupo.

2. Las escrituras logográficas, muestran los morfemas de una lengua, es decir, los componentes gramaticales. Las escrituras chinas, jeroglíficos y cuneiformes pertenecen a este grupo.

Un mismo sistema, puede servir para muchas lenguas y una misma lengua puede estar representada por diferentes sistemas. Los grafemas fundamentales, de una escritura pueden completarse con la utilización de diacríticos, de ligaduras y de grafemas modificados.

No se tiene una fecha definitiva del momento en el cual el ser humano emergió como especie y se convirtió en un ser capaz de resolver, de crear, de adaptar, de inventar; antes solo era el instinto de supervivencia el que lo hacia vivir, con el tiempo, aparece un ser capaz de expresar y comunicar sus ideas, incluso utilizando y adaptando cada vez más medios.

Existen muchos hallazgos como los de las cuevas de Chauvet (1995), Cosquer (1994) o Lascaux (1940), en Francia; con imágenes que datan de 31,000, 24,000 y 15,000 años aproximadamente de antigüedad, respectivamente o la cueva de Altamira (1868).

La historia de la escritura, se remonta muchos millones de años atrás. Las primeras escritura, son de la prehistoria, cunado aún existían los dinosaurios. Entonces por aquellas fechas, se escribía sobre piedra. Los seres humanos de aquella época, cogían algo que sirviera para golpear, a un palo duro que era el que dejaba marcada su escritura. El hombre primitivo, recurrió a los más diversos signos de expresión, tanto oral como de gestos, o bien materiales, como nudos, i finalmente dibujos. Estos dibujos, son los que se conocen como las pinturas rupestres. La mayoría de estos, desgraciadamente, no se ha podido encontrar el significado, dada su larga vida.

Hay básicamente, tres grandes sistemas de escrituras diferentes: Las escrituras Escriturasintéticas, que expresan ideas o frases, con un número ilimitado de signos. No tienen posibilidad de combinación. Estas escrituras, se han nombrado las “preescrituras”. También, están las escrituras analíticas, que representan una palabra o un morfema, y que admiten posibilidades de combinación. Ya por último, están las escrituras fonéticas, que representan sonidos de una determinada palabra. Esto permite una considerable reducción de los signos. Se pueden combinar muy fácilmente.

El primer escrito, más o menos, serio es anterior al 3000 a.C. Se atribuye a los sumerios de Mesopotamia, en la actual Asia. Como está escrito con caracteres ideográficos, su lectura se presta a la ambigüedad. Unos años más tarde, vino la cultura egipcia. Los egipcios una nueva forma de escritura. Utilizaban unos pictogramas llamados jeroglíficos. También, escribían sobre rollos, hechos del tallo del papiro. En general, la escritura egipcia, es una escritura muy importante para la historia. Se conservan bastantes documentos escritos de los egipcios.